Katia González Hermosillo es la creadora de Haramara Jewelry, una marca de joyería de creación mexicana que toma inspiración de todos los rincones acuáticos del mundo. Platicamos con ella acerca de sus inicios y su camino en la joyería y sobre cómo llegó a tener una propuesta original con esencia del océano.

180º: Cuéntanos sobre lo que haces

Katia: Hago joyería desde hace cuatro años. Empecé con el proceso de diseño y fui aprendiendo la realización. Ahorita estoy trabajando en el taller de William Spratling, en Taxco el viejo. William Spratling fue el primero en traer toda la tecnología de la producción de joyería en los años 20, fue un parteaguas para la producción de plata en México. Antes sólo se extraía el metal y se lo llevaban a otros países para hacer la joyería. A partir de que llega este señor, se empieza la producción fuerte de plata que tenemos hoy en día. Estoy trabajando ahí con Violante Ulrich, que me ayuda a desarrollar mis colecciones y mis ideas. Hoy en día yo hago los prototipos y cuando los tengo, mis maestros joyeros me hacen las reproducciones.

180º: ¿Todo lo trabajas en Taxco?

K: Todo lo que es plata. Lo que es oro de 14 quilates lo trabajo aquí en diferentes talleres del centro joyero.

¿Cómo empezó Haramara?

K: Fue todo a partir de un diseño muy famoso, que es un anillo de pulpo. Tuve la idea y empecé a hacer ese  primer diseño y después mi suegra me introdujo al mundo de la joyería, porque ella tenía años en la compraventa de metal. Yo ya tenía mis ideas y me ayudó a llevarlas a cabo.

¿Qué es lo que busca expresar la marca?

K: Haramara es un estilo de vida, el nombre es el de la diosa de los mares para la cultura huichola. Entonces es básicamente el amor al mar y al océano. Me baso en todas esas formas y la esencia que se puede sacar del océano para traducirlo a la joyería.

¿Qué es lo que más disfrutas de hacer joyería?

K: Cada paso es muy disfrutable. A mí me gusta mucho el trato con el cliente, conocer gente. Esa parte me gusta, la de exponer el trabajo. También me gusta mucho la materialización de las ideas. Cuando tienes muchas y ideas y ves cómo se transforman en diseños y luego en prototipos y después en piezas finalizadas, es muy padre.

¿Cuáles dirías que son los retos más grandes?

K: Tener una esencia como marca. Hay que ser muy propositivos hoy en día para no caer siempre en lo mismo y en lo fácil. Poder ir más allá de lo que todos están haciendo. En México tenemos una cultura muy fuerte de producción de plata, entonces mi punto de vista es que no hay que basarnos en lo que ya se ha hecho tanto, sino realmente buscar, hay infinidad de posibilidades.

¿Cual es tu material favorito para trabajar?

K: Me gusta mucho la plata. Si pudiera, trabajaría todo con oro de 14 quilates, pero está carísimo ahorita, entonces es complicado. Y mi piedra favorita es la esmeralda colombiana.

También trabajas con piedras…

K: Con piedras preciosas. No hago baños de oro, todo lo que hago son metales preciosos y piedras preciosas, de alguna manera con eso se le da más valor (además del monetario que obviamente tiene) a una pieza, cuando es de metales y piedras preciosas.

¿Cómo seleccionas las piedras?

K: Hablando de los procesos, eso es un poco tardado porque tienes que ver lotes enteros de piedras, entonces te tardas una hora en escoger una sola piedra. Es parte de lo que hay detrás del trabajo.

¿Cual es el proceso de realización de una pieza?

K: El proceso de realización de una joya tiene ciertos pasos a seguir y hay quien los hace distinto. Yo primero tomo inspiración: voy a un viaje, conozco una nueva cultura, algo que me haga tener imágenes, colores, formas. Ya que uno tiene esa inspiración empiezas a bajarla, a hacer diseños, dibujos. A veces uno tiene una idea y a la hora de realizarla resulta muy poco viable, todo eso hay que tomarlo en cuenta. Ya que tienes la idea, la dibujas, ya que tienes el diseño haces un primer acercamiento ya en metales o en cera, dependiendo de la técnica. Ya que tienes una pieza en metal, puedes ver si es usable, si no es incómoda, si es estética. Entonces un poco la idea es ver qué pasa cuando ya tienes tu diseño y lo materializas. A veces no es lo que esperas y a veces es más de lo que esperabas.

¿Trabajas colecciones?

K: Sí, hago una colección grande al año. Hasta ahora tengo tres: Cariva, Mediterráneo y acabo de sacar una colaboración que se llama Ukalai. Cada una está inspirada en un viaje: Cariva fue inspirada en el caribe mexicano, Mediterráneo fue inspirada en Marruecos y la próxima colección en la que estoy trabajando, Maruru, está inspirada en un viaje que acabo de hacer a Tahití, entonces voy a usar perlas tahitianas en unos diseños muy bonitos. Ukalai es la primera colaboración que hago, fue una colaboración entre Haramara y Arte Yawi, que es una galería de arte huichol. Unimos algo de simbología huichola, como de piezas de chaquira en joyería.

¿Cuáles son los planes a futuro?

K: Los planes ahorita son salir de México, buscar algunas alternativas fuera del país, aunque aquí hay mucho. Asentarme bien y seguir produciendo más en la medida de lo posible.

¿Cómo llegaste a 180º?

K: Por recomendación y porque sé que es una tienda que tiene mucha afluencia tanto de gente mexicana como de turistas, estoy aquí desde hace un año y medio.

Página web: http://haramarajewelry.com

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(Fotografías cortesía de Haramara Jewelry)

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