Tanya Ortiz es la mente detrás de TANgerine & Co., marca local de bolsas y mochilas. En realidad estudió Ingeniería Biomédica, pero no por eso es ajena al diseño y a la creación textil: aprendió a coser cuando tenía ocho años y ya desde entonces empezó a confeccionar, sobre todo ropa, de manera autodidacta. TANgerine & Co. empezó, podría decirse, por casualidad. Hace aproximadamente cinco años que Tania se dedica por completo a la casualidad que se volvió su pasión: hacer bolsas.



180º: ¿Cómo surgió la idea de hacer bolsas?

T: Estuve viviendo un tiempo en India, y cuando regresé traje muchas telas bonitas. Hice distintas cosas con ellas y al final sólo me sobraron pedacitos, pero eran muy preciados para mí como para deshacerme de ellos. Me alcanzaron para hacer tres o cuatro bolsas. A una amiga le gustaron y me pidió que hiciera más. Entonces empecé a buscar materiales que me gustaran de las opciones que hay en México. Esa misma amiga me invitó a participar en un bazar navideño. Ahí me di cuenta de que ya tenía que pensar en una marca y tener varios modelos. A partir de ahí hubo algunas personas que me empezaron a buscar. Obviamente amigos y familia, que son parte fundamental para que se empiece un negocio. Las primeras bolsas que hice no eran parte de una colección y, cuando vi que había buena respuesta, fui formalizando todo, cree la marca, empecé a tener procesos de producción con metas de calidad, y a partir de eso el proyecto ha evolucionado y crecido. Siempre tuve claro que quería utilizar lo más posible de materia prima mexicana y que la mano de obra estuviera bien pagada.

 

180º- ¿Quién más es parte de TANgerine & Co.?

T: Parte muy importante del proyecto es el señor Arturo, jefe de producción. Él trabajó en la industria y en talleres muy grandes de producción de bolsas, pero ya estaba cansado de trabajar así. Ahora tiene su propio taller, en el que trabaja producciones más pequeñas y en un ritmo más bajo. Hicimos una perfecta alianza. Él sabe la dinámica y los procesos, además tiene mucha experiencia.


180º: ¿Cuál es tu inspiración principal?

T: La estructura de la industria de la moda no es algo que me encante, creo que más bien uno tiene que hacer las cosas como se siente cómodo y cada quien va creando su estilo. No me llaman la atención ni las tendencias ni los colores de moda. Las colecciones grandes que he hecho las he pensado en cuanto a su función. Originalmente la marca empezó haciendo cosas bajo pedido, la gente me iba pidiendo cosas conforme a lo que necesitaba. Entonces pensé en hacer una colección de acuerdo al objetivo de las piezas. La última colección tiene seis modelos, casi todos son impermeables, hay una backpack para escuela, una especie de bolsa-mochila, cada modelo tiene un uso ideal. En esta última colección, llamada Nature, las combinaciones de colores vienen de imágenes  de la naturaleza, que siempre me inspiran mucho.


180º: ¿Cuál es tu material favorito?

T: El algodón me encanta. Aunque a mucha gente le conflictúa por tener que lavarlo, pero es un material que ha caracterizado a la marca. Siempre me gusta tener algo de tela con algún detalle en piel.


180º: Has hecho algunas colaboraciones, ¿cómo han sido?:

T: Nunca ha sido algo que yo busque y siempre ha sido con amigos. Siempre surge en una plática y luego ideamos y se planea el proyecto. Dos veces he colaborado con una arquitecta brasileña, Marina Canhadas, que es amiga mía. Hicimos las colecciones Patterns I y II, que han tenido mucho éxito. En las colaboraciones normalmente ellos se encargan del estampado y yo de la bolsa, y trato de hacer que sea una bolsa distinta a lo que hago en mis colecciones. Otra colaboración, llamada Día y Noche fue con Amanda Mijangos, que es ilustradora. Muy al principio hice algo con Paola Delfi, también ilustradora, que pintó a mano algunas piezas. La colaboración, como todo en la marca, es algo espontáneo. Hay una colaboración que yo sí busqué, fue con artesanas de Zinacantán. Quería representar el tema de lo mexicano, que me encanta. La colaboración fue con unas artesanas que conocí que están en una organización que ayuda a los artesanos a formalizar su trabajo. Hice una colección con modelos que ya existían, pero con la intervención de los bordados. Esa colección se llamó Zinacantán, eran piezas muy únicas.

180º: ¿Cómo es el proceso de creación?

T: Nunca he hecho algo que no usaría yo. Todos los modelos de una colección yo los tengo y los uso. Creo que es como ir evolucionando esos modelos. Puede haber una forma muy básica, el tote bag por ejemplo, pero ¿cómo darle un giro? Justo creo que esta última colección evolucionó mucho en ese aspecto. Ahora es un poco más formal el acabado de algo inicialmente sencillo.


180º: ¿Cuáles son los planes a futuro de TANgerine & Co.?

T: Justo ahora estoy en un proceso de internacionalización, sin que sea algo tan formal. Surgió la oportunidad de empezar a vender en una tienda en Toronto. Siempre me había dado miedo buscar a tiendas de fuera, porque no sabía cómo iba a funcionar sin que hubieran visto el producto. Entonces surgió un viaje a Toronto y me llevé algunas bolsas para llevarlas a tiendas, a ver si alguien se interesaba. Escribí a varias tiendas y me aceptaron sin siquiera haber visto el producto. Me puse a pensar que no perdía nada escribiendo a tiendas. Ya se están vendiendo las bolsas en Toronto y también estoy en ese proceso con una tienda en Francia.


180º: ¿Cómo llegaste a 180º SHOP?

T: Ya tiene muchos años que estoy ahí. Justo cuando salió mi primera colección, Fresco de Verano, entré a la tienda.  Este es el mejor momento que TANgerine & Co. ha tenido en 180º SHOP desde que entré, hace casi tres años.


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Instagram: @tangerineco

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